¿Cómo puedo protegerme?
Los EDC son sustancias ampliamente presentes y, aunque no es posible controlar todas las fuentes de exposición, puedes reducir la exposición innecesaria mediante decisiones informadas y cotidianas.
La protección consiste en encontrar el equilibrio. Se trata de entender de dónde suele proceder la exposición y ajustar los hábitos cuando tenga sentido, sin culpa, presión o perfeccionismo.
En esta página, exploramos:
Empieza por lo que más importa: hábitos de consumo
La mayor parte de la exposición a los EDC ocurre a través de rutinas que repetimos cada día al comer, limpiar, vestirnos y utilizar productos de cuidado personal. Esto también significa que pequeños cambios, aplicados de formaconstante, pueden tener un impacto real con el tiempo.
No necesitas cambiar tu estilo de vida por completo. A menudo, la protección consiste en hacer las cosas habituales de una manera ligeramente diferente.
Alimentos y bebidas: pequeños cambios que ayudan
Los materiales en contacto con alimentos son una de las principales vías de exposición a los EDC.
Algunas medidas prácticas incluyen:
- Evita calentar alimentos en recipientes de plástico siempre que sea posible;
- Utiliza vidrio, cerámica o acero inoxidable para alimentos y bebidas calientes;
- No reutilices botellas de plástico de un solo uso;
- Deja que la comida caliente se enfríe ligeramente antes de almacenarla;
- Reduce la ingesta de alimentos procesados y preenvasados;
- Lava bien las frutas y verduras para eliminar los residuos de pesticidas.
El calor puede aumentar la migración de sustancias químicas de los envases hacia los alimentos, por lo que estos pequeños cambios pueden ayudar a reducir la exposició
El entorno de tu hogar también importa
Como pasamos gran parte de nuestro tiempo en interiores, el entorno del hogar juega un papel importante.
Algunas medidas útiles incluyen:
- Ventilar tu hogar a diario, incluso en los meses más fríos;
- Reducir el polvo en interiores mediante la limpieza y el aspirado regulares;
- Siempre que sea posible, airea los nuevos productos (por ejemplo, muebles o textiles) y aumenta la ventilación durante los primeros dos meses después de la compra.
- Elige muebles destinados al uso en interiores;
- Evita las fragancias para el hogar y los difusores.
La ventilación es una de las herramientas más sencillas y eficaces para reducir la exposición en interiores.
Ropa y textiles: Pequeños hábitos que marcan la diferencia
Desde la ropa que usamos hasta los téxitles del hogar (como ropa de cama, toallas y tapicerías), los textiles están en contacto cercano y frecuente con nuestra piel.
Durante la producción, los textiles se pueden tratar con diferentes sustancias químicass. Estas pueden utilizarse para mejorar propiedades como el color, la durabilidad, la resistencia a las manchas o la repelencia al agua. Como resultado, pequeñas cantidades de estas sustancias pueden permanecer en los tejidos y entrar en contacto con la piel.
Esto no significa que la ropa no sea segura. Sin embargo, algunos hábitos sencillos pueden ayudar a reducir la exposición innecesaria.
This does not mean that clothing is unsafe. However, simple habits can help reduce unnecessary exposure.
Algunas medidas prácticas incluyen:
- Lavar la ropa nueva antes de usarla, para eliminar los residuos de los procesos de fabricación y acabado;
- Airear los textiles nuevos, como cortinas, sofás o tejidos/revestimientos de automóviles, antes de utilizarlos;
- Elegir productos que cumplan las normas de seguridad europeas, como aquellos con etiquetas de la UE, donde el uso de sustáncias químicas está regulado de forma más estricta que en otras regiones;
- Prestar atención a los tejidos con tratamientos intensivos, como los etiquetados como resistentes a las manchas o repelentes al agua;
- Priorizar materiales más simples y con menos tratamientos, cuando sea posible;
- Elegir productos de limpieza con la etiqueta ecológica de la UE para lavar textiles, cuando sea posible.
Estas acciones son fáciles de incorporar a las rutinas diarias y pueden ayudar a reducir la exposición con el tiempo, sin necesidad de cambiar tu forma de vestir. Al igual que con otras fuentes de exposición, el objetivo no es restringir completamente el uso de ciertos textiles, sino tomar decisiones informadas y equilibradas siempre que sea posible.
Productos para el cuidado personal
Los cosméticos y productos de cuidado personal entran en contacto directo con la piel. Utilizar muchos productos cada día puede aumentar la exposición general.
Un principio útil es simplificar:
- Menos productos pueden significar una menor exposición a sustáncias químicas;
- Utiliza los productos que realmente necesitas, no todos los productos disponibles;
- Los productos con menos ingredientes y sin fragancias pueden implicar una menor exposición a sustáncias químicas
No es necesario memorizar nombres químicos, existen herramientas que pueden ayudarte
Herramientas prácticas para ayudarle a tomar decisiones informadas
Leer las etiquetas puede resultar abrumador. Afortunadamente, existen varias herramientas que pueden ayudar a traducir información compleja en algo más accesible.
Algunos ejemplos son:
- INCI Decoder: Un sitio web gratuito que explica los ingredientes cosméticos en un lenguaje sencillo y destaca posibles aspectos de preocupación.
- INCI Beauty: Una aplicación gratuita que te permite escanear códigos de barras y aprender más sobre los ingredientes de los productos de cuidado personal.
- Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas: Proporciona información fiable y basada en evidencia científica sobre las sustancias químicas utilizadas en Europa y cómo están reguladas.
- Campaign for Safe Cosmetics: Proporciona información fiable y basada en evidencia científica sobre las sustancias químicas utilizadas en cosméticos.
Estas herramientas no pretenden eliminarproductos de tu vida. Están pensadas para ayudarte a tomar decixiones informadas y conscientes.
Comprar productos de fuera de Europa
La regulación química varia en todo el mundo. La Unión Europea tiene algunas de las normas de seguridad química más estrictas a nivel mundial, incluidas las regulaciones específicas para prevenir la exposición a los disruptores endocrinos.
Al comprar productos en línea o procedentes de fuera de Europa:
- Ten cuidado con productos muy baratos o mal etiquetados;
- Prioriza productos que cumplan las normas de seguridad de la UE (busca etiquetas de la UE);
- Presta atención a los cosméticos, juguetes y materiales en contacto con alimentos de regiones con menor regulación.
No se trata de evitar todo lo que no sea europeo, sino de ser conscientes de que las normas de seguridad no son las mismas en todas partes.
¿Qué puedes hacer?
En resumen, pequeñas acciones cotidianas pueden ayudar a reducir la exposición.
No necesitas hacerlo todo. Elige lo que se mejor adapte a tu vida y empieza por ahí:
- Evita calentar alimentos en recipientes de plástico;
- Ventila y aspira los espacios interiores regularmente;
- Simplifica tus rutinas de cuidado personal;
- Utiliza herramientas fiables para entender las etiquetas de los productos;
- Ten cuidado con los productos comprados fuera de Europa;
- Sigue fuentes fiables de salud pública a medida que evoluciona el conocimiento, como:
Estas acciones no tienen que ver con el miedo. Son sobre el cuidado, de ti mismo y los demás.
Mirando hacia el futuro
Las acciones individuales importan, pero son solo una parte de la solución. No todo el mundo tiene la posibilidad de tomar determinadas decisiones o acceder a alternativas más seguras. Esta es la razón por la que la protección no puede depender únicamente de la responsabilidad individual.