¿Cómo se produce la exposición a los EDCs?
La mayoría de las veces, la exposición a compuestos químicos disruptores endocrinos (EDC) no se percibe como tal.
Puede ocurrir mientras comes, al respirar el aire en casa o al aplicarse una crema facial. No hay señal de advertencia ni reacción inmediata. Es por eso que muchas personas se sorprenden al saber que el contacto con los EDC es parte de la vida cotidiana.
La exposición suele producirse de forma silenciosa e involuntaria, integrada en las rutinas habituales.
¿Cómo entran los EDC en el organismo?
Cuando las personas escuchan la palabra «químico», a menudo imaginan dosis altas o daños inmediatos. Pero la exposición a los EDC generalmente funciona de manera diferente.
Rara vez se trata de una dosis grande. En cambio, se trata de pequeñas cantidades repetidas durante largos períodos de tiempo. Como las hormonas funcionan a niveles muy bajos en el organismo, incluso pequeñas alteraciones, si ocurren con suficiente frecuencia , pueden ser importantes.
Nuestros cuerpos no son sistemas cerrados. Interactúan constantemente con el mundo que nos rodea. Los EDC pueden ingresar al cuerpo principalmente a través de tres vías de exposición diarias.
1) Comer y beber
Los alimentos y las bebidas son una de las vías más comunes. También pueden contribuir los cosméticos aplicados en los labios. Algunos compuestos químicos pueden migrar desde:
- Envases de alimentos
- Contenedores de plástico
- Revestimientos internos de latas
hacia lo que comemos o bebemos, especialmente cuando los alimentos se calientan o almacenan durante largos períodos. Con el tiempo, pequeñas cantidades pueden acumularse.
2) Respiración
El aire interior es mas importante de lo que muchas personas creen. Los compuestos químicos pueden estar presentes en:
- polvo doméstico
- emisiones procedentes de muebles y/o productos de consumo
Como pasamos mucho tiempo en interiores, la respiración puede ser una fuente importante de exposición diaria.
3) Contacto con la piel
La piel es otra vía de entrada. Productos como:
- cosméticos
- Productos de cuidado personal
- productos de limpieza
entran en contacto directo con la piel. Algunos compuestos químicos pueden pasar a través de la piel y entrar en el torrente sanguíneo.
Se puede pensar como si el cuerpo tubiera varias «puertas» de entrada: lo que comemos, lo que respiramos y lo que tocamos.
¿Por qué la exposición diaria es difícil de evitar?
Los EDC se utilizan en muchos materiales y productos porque tienen propiedades útiles. Esto significa que evitarlos por completo no es realista.
La exposición siempre ocurre debido a:
Estamos expuestos a mezclas, pequeñas cantidades de muchas sustancias diferentes, a la misma hora o durante todo el día. Cada una puede parecer insignificante por sí sola, pero juntas pueden ejercer una presión adicional sobre cómo funciona el cuerpo.
Una comparación sencilla es el ruido de fondo. Un sonido suave puede no molestar, pero muchos sonidos juntos pueden llegar a ser abrumadores.
Los científicos están estudiando cada vez más estos efectos combinados porque reflejan mejor la exposición en la vida real.
El objetivo, por lo tanto, no es la perfección. Es la concienciación y la reducción razonable siempre que sea posible.
¿Qué puedes hacer?
Todo el mundo está expuesto a los EDC en cierta medida. Lo que difiere es con qué frecuencia ocurre la exposición, qué fuentes son más comunes y el momento de la vida en que se produce.
No se pueden controlar todas las fuentes de exposición y no se espera que se haga. Pero pequeñas medidas prácticas pueden ayudar a reducir el contacto cotidiano:
Estas medidas no tienen que ver con el miedo.
Se trata de tomar decisiones informadas donde sea posible.
Mirando hacia el futuro
La exposición a los EDC forma parte de la vida moderna. Pero la exposición por sí sola no cuenta toda la historia. Algunas personas son más sensibles a estos compuestos químicos que otras, especialmente en determinadas etapas de la vida.
¿Quién es más vulnerable a los efectos de los EDC?
Eso es lo que exploramos a continuación.